Mitos y verdades sobre las corbatas y la salud | Cómo el uso de corbatas ajustadas puede afectar la salud

Algunos hombres se quejan de que las corbatas son incómodas. Tienes una tela ajustada envuelta alrededor de tu cuello, eso no puede ser bueno para ti, ¿verdad? En este artículo abordaré algunos mitos y verdades sobre la salud sobre las corbatas.

Afirmación: Usar una corbata ajustada aumenta la presión arterial en la cabeza, lo que aumenta el riesgo de que un hombre sufra un derrame cerebral u otros problemas.

La ciencia dice: PROBABLEMENTE FALSO

En un estudio publicado en 2011 en la revista Investigación y tratamiento de accidentes cerebrovasculares, un grupo de investigadores construyó un aparato de simulación de ataduras para ver si causaba problemas con los hombres reactividad cerebrovascular (ciertos cambios en la presión arterial dentro de la cabeza). El aparato se envolvió alrededor del cuello de los hombres y se examinó la presión cerebrovascular mediante un método llamado 'índice de aguante de la respiración'.



  • RESULTADO: El simulador de empate cambió un poco la reactividad cerebrovascular (esto es malo), pero todavía estaba dentro de los límites normales (esto es bueno).

CONCLUSIÓN: Tener una corbata apretada no pareció causar ningún efecto negativo en la presión arterial en la cabeza.

Afirmación: Usar una corbata ajustada aumenta la presión dentro de los ojos, lo cual es malo para las personas con glaucoma.

La ciencia dice: VERDADERO Y FALSO

A estudio publicado en 2003 en el British Journal of Ophthalmology estudió el efecto de usar una corbata sobre la “presión intraocular” (la presión del líquido dentro de los globos oculares) en hombres con y sin glaucoma. Ellos encontraron que La presión intraocular (PIO) aumentó en ambos grupos de hombres cuando apretaron una corbata.. La presión intraocular es un factor de riesgo de glaucoma y levantarlo artificialmente con una corbata también podría interferir con la medición de la PIO.

SIN EMBARGO, en 2005, otro estudio publicado en el Revista de glaucoma llevó esa investigación un paso más allá. Midieron la PIO en un grupo de pacientes con y sin glaucoma antes de usar una corbata, 3 minutos después de apretar una corbata, 15 minutos después de apretar una corbata y luego 3 minutos después de aflojarla. Estos investigadores encontraron que apretar la corbata aumentó la PIO en algunos de los participantes, pero esa PIO volvió a bajar después de 15 minutos.

CONCLUSIÓN: Apretar una corbata aumenta la presión intraocular al principio, pero el cuerpo se aclimata al uso de la corbata después de unos minutos y, por lo tanto, las personas con glaucoma no necesitan evitar las corbatas.

Afirmación: Usar una corbata ajustada puede causar dolor de cuello y hombros en quienes trabajan en computadoras durante períodos prolongados.

La ciencia dice: VERDADERO

Un grupo de investigadores coreanos publicó un estudio en 2011 que examinó el efecto de llevar una corbata ajustada en movimiento del cuello y músculos del trapecio superior (cuello). Ya se sabe que sentarse en una computadora en una posición encorvada puede causar problemas de cuello y hombros. ¿Las corbatas empeoran esto?

Los investigadores reclutaron a un grupo de trabajadores informáticos (algunos con corbata, otros sin corbata) y midieron el rango de movimiento en sus cuellos, así como con qué fuerza trabajaban sus músculos trapecios después de mucho tiempo trabajando en una computadora.

RESULTADOS: Las corbatas ajustadas reducen el rango de movimiento del cuello y hacen que los músculos trapecios trabajen más.

CONCLUSIÓN: Si vas a trabajar mucho tiempo frente a una computadora, afloja un poco la corbata para evitar el dolor de cuello y hombros. ¡Y no te encorves!

Afirmación: las corbatas pueden propagar bacterias y enfermedades.

La ciencia dice: VERDADERO

Esta fue una pregunta importante para responder porque los médicos que usan corbatas no aseguradas pueden estar propagando bacterias involuntariamente alrededor. Por tanto, esta cuestión se ha estudiado en varios experimentos durante las últimas décadas.

Por ejemplo, un estudio publicado en 2012 en Revista de infección hospitalaria examinó si las corbatas y las mangas largas transmitían bacterias.

  • Se cultivaron ciertas bacterias relativamente inofensivas y luego se aplicaron con hisopos a las corbatas y mangas de los médicos (cortas y largas). Luego, los médicos realizaron exámenes de rutina de 'pacientes' simulados (maniquíes acostados en camas de hospital), y estos 'pacientes' fueron luego examinados para ver si la bacteria se había propagado.

RESULTADOS: La longitud de la manga no afectó si las bacterias se habían propagado. Sin embargo, los médicos con ataduras no seguras propagan la bacteria por todas partes.

CONCLUSIÓN: Si tiene un trabajo que implica el riesgo de una infección bacteriana, considere usar una pajarita o ninguna.

Referencias

Rafferty, M., Quinn, T. J., Dawson, J. y Walters, M. (2011). Corbatas y reactividad cerebrovascular en hombres jóvenes sanos: un ensayo piloto cruzado aleatorio. Investigación y tratamiento de accidentes cerebrovasculares, 2011, 1-4. Enlace: http://www.researchgate.net/

Talty, P. y O'Brien, P. D. (2005). ¿El uso prolongado de una corbata apretada provoca un aumento de la presión intraocular? Revista de glaucoma, 14(6), 508-510. Enlace: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16276286

Teng, C., Gurses-Ozden, R., Liebmann, J. M., Tello, C. y Ritch, R. (2003). Efecto de una corbata apretada sobre la presión intraocular. Revista británica de oftalmología, 87(8), 946-948. Enlace: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC1771792/

Weber, R. L., Khan, P. D., Fader, R. C. y Weber, R. A. (2012). Estudio prospectivo sobre el efecto de mangas de camisa y corbatas en la transmisión de bacterias a los pacientes. Revista de infección hospitalaria, 80, 252-254. Enlace: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22305288

Yoo, I., Kim, M. y Yoo, W. (2011). Efectos de usar una corbata apretada sobre el rango de movimiento cervical y la actividad del músculo trapecio superior durante el trabajo con la computadora. Trabajo, 39, 261-266. Enlace: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21709362